Nuevos modelos de zonas comerciales (I)

En un post anterior expuse mi visión personal sobre la ciudad como “nuevo formato comercial”, y la importancia del renovado concepto de atractivo (esencia de la marca) para dar respuesta (mix de expectativas) a lo que espera el cliente (vivir experiencias).  Y, en otro artículo, abordé la ventaja competitiva que para muchos pequeños negocios supone la ubicación en una zona y/o centro comercial a cielo abierto (ZCA / CCCA). Hoy, quiero ir más allá y hablar de “nuevos modelos”.

Hay un elemento que está revolucionando los hábitos de compra: la tecnología al servicio del consumidor. Ya no es algo de una minoría, no: es la nueva realidad con la que deberemos contar, pues de no hacerlo correremos el peligro de centrarnos sólo en un parte del mercado, dificultando el crecimiento. Es una situación que está condicionando varios de los principales cambios en la gestión de la oferta.

Además, creer en la ciudad como formato va unido a lo que efectivamente ocurre, que las zonas comerciales tienen interés por su tipo de variedad, que se consigue fundamentalmente con pymes: estas son, pues, necesarias per se. Y a su vez, la zona comercial es la solución para que muchos pequeños negocios salgan adelante.

Dicho “interés mutuo”, y su eficacia, debe descansar en esto: que el comercio tenga su propia estrategia, pero alineada con el enfoque corporativo de la zona,  y esta actuará como una especie de “marca paraguas”. Así,  2 + 2 = 5, y el pequeño podrá obtener más beneficio (y no sólo el grande).

Lo que debe evitarse es que la zona sea una concentración de locales, cada uno con su oferta individual e independiente. Para abordar un proceso de mejora (y cambio) que conduzca a indicado, planteo 3 pasos.

 

proceso

Ante los grandes cambios actuales en el mercado (y el brutal descenso de las ventas), para encontrar soluciones deberíamos -como decía Einstein- no seguir haciendo lo mismo y de la misma forma. Sugiero empezar revisando las bases estratégicas sobre las que se asienta la zona comercial, partiendo del convencimiento que mejorar es posible (no comparto, que “la guerra esté perdida”). Para explicarlo hago referencia a un contexto determinado, el comercio y el turismo y diversos análisis realizados al respecto (puede extrapolarse a otros).

Los siguientes pasos serían redefinir el concepto de ZCA / CCCA, y diseñar su modelo de desarrollo, pues si no abordamos la cuestión en profundidad, puede ocurrir que la ubicación y la variedad … no sean suficientes ante la magnitud de los cambios en curso y sus nuevas reglas del juego, y convenga caminar por nuevos derroteros, no los de siempre.

situacion partida

Hoy, ahora, muchas zonas comerciales tienen que volver a definir qué quieren ser (su visión), para después establecer su misión (cual es el fundamento de su negocio) y clarificar su diferenciación y/o especialización. A partir de estos cimientos estratégicos podrán concretarse los objetivos y cómo lograrlos. Conozco ZCAs que tienen dificultades, pero hay esperanza y pueden salir adelante.

Y, volviendo a “las bases”, se detectaron un conjunto de oportunidades, esenciales para concretar lo indicado.

También durante el primer paso, conviene profundizar en “por qué hay algo que funciona” según la mente del cliente, los centros comerciales y determinadas cadenas: recomiendo estudiar en qué debemos imitarles y en qué diferenciarse. Así, se intentará obtener un grado de atractivo que perciba el consumidor, derivado de la tipología y organización de la oferta, unido a que el visitante pueda moverse a su aire en un entorno grato y cómodo, las calles comerciales (y mejor si son peatonales).

oportuidadesUn centro histórico tiene todas las ventajas: ¡ya les gustaría a los grandes centros disponer de todo lo que hay en las mejores calles comerciales de una ciudad!.

Lógicamente unas áreas están más consolidadas que otras, como ocurre con Triana en Las Palmas de G.C, Preciados en Madrid o el Barrio Gótico en Barcelona. Pero hay zonas que si en vez de dificultades se perciben retos, y estos se afrontan con unidad de acción, se habrá avanzado mucho.

Una vez tengamos claros todos los ingredientes del “potaje”, estaremos en condiciones de diseñar qué concepto de CCCA es el adecuado. En la referencia expuesta, el turista es el público objetivo prioritario, para lo cual se precisa un mix de oferta concreta donde la hostelería y el ocio (y la cultura en su caso) son las locomotoras; y, en todos los casos acompañados de una adecuada presencia de factores claves para captar gasto: precio, capacidad de vivir experiencias y enfoque tecnológico.

Hablaríamos en este supuesto de un CCAT (zona comercial o centro abierto, turístico). Posible es, sencillo no (si lo fuera no habría emoción …).

Y, quiero terminar refiriéndome  a la necesidad de ser percibidos como “oferta moderna” (¡muchos pequeños comercios lo son!), lo cual contrasta con el uso de la denominación “comercio tradicional“, que suena a menos evolucionado. ¡Hay que erradicar esta definición de todos los ámbitos, evitando un dualismo terminológico que perjudica al pequeño!. Avanzar al máximo en el ámbito tecnológico también ayudará, pues el cliente mide cada vez más con este enfoque.

En próximas entregas hablaremos de cómo puede abordarse lo expuesto, inclusive sus modelos de gestión.

Buena semana a todas y todos.

 

#ciudadcomercioyturismo
#ciudadescompetitivas
 
Copyright © 2014 por F. Javier Díaz
Todos los derechos reservados

.

8 thoughts on “Nuevos modelos de zonas comerciales (I)”

  1. Qué artículo más pedagógico. La pena es que muchos pequeños empresarios pueden no entenderlo y algunos sentirse incapaces. Pero de esto depende el futuro. Gracias.

  2. Es un artículo muy didáctico que nos enfrenta a un espejo de nuestra realidad. Coincido que si no damos un salto hacia el mundo de la tecnología habremos no aprovechado la oportunidad de competir mejor. ¿Còmo podemos cambiar nuestra mentalidad? Pues de esto se trata de lo que cuesta cambiar. Saludos.

  3. Yo creo que si es psible adaptar lo tradicional a los nuevos tiempos, ahora se tiende a desechar y cambiar todo rapidamente. Importamos todos de fuera las modas, la manera de vender inclusive. Sencillamente es necesario acomodar lo que se mueve ahora, con lo tradicional y la esencia de nuestra tierra

  4. La verdad es que su artículo es muy interesante, dado que plantea un punto que no se estudia a fondo en la facultad, cual es la estructura auténtica del comercio. Y ahora también con esta crisis que está llevando a cerrar a muchos pequeños empresarios y las grandes corporaciones no cierran y en las ciudades capitales abriendo nuevos. Algo hay que hacer.
    Gracias y le seguiré leyendo.

  5. Me ha gustado el post porque no habiamos pensado que al llamarnos comercios tradiconales efectivamente puede sonar a “anticuados” y no es así. Aparte claro está, tendremos que ser tan modernos como el que más con internet a todo trapo. Gracias por sus comentarios.

  6. Como siempre, muy buen artículo y como siempre nos hace reflexionar mucho, porque estando de acuerdo con su contenido, no cabe duda que las soluciones entrañan bastante dificultad, ya lo reconoce el mismo manifestando que si fuera sencillo perdería el mismo sentido y el valor.
    Quiero destacar que las soluciones se complican porque sobrepasa la esfera de lo personal, hay que pensar de manera comunitaria, en primer lugar con tu entorno mas inmediato y después en el ámbito local o de ciudad, donde hay que involucrar a las propias administraciones, pues tanto el mobiliario urbano, como la señalética, iluminación, puntos de información, etc., influyen enormemente.
    Por supuesto que la guerra no está perdida, pero también he de reconocer que se nos tiene infravalorados, todo el mundo sabe y conoce de la importancia de la micro, pequeña y mediana empresa, saben de lo que aporta tanto al producto interior bruto como al empleo y sin embargo somos los grandes olvidados y abondonados. El sector Servicios es importantísimo a todos los niveles, en especial Turismo y Comercio y dentro del Comercio, a nivel nacional parece que sólo importa el Comercio Exterior, el Comercio Interior está totalmente desprotegido, parece no preocupar y no crea alarma social el que cientos de Pequeñas y Medianas Empresas cierren (No estamos preparados, no tenemos formación, somos los únicos culpables, y todo ello aunque tengamos mas de cincuenta años de comercios abiertos al público), ahora si cierra un Gran Almacén o una Gran Empresa, entonces sí, hay que evitar que cierren y merecen toda la ayuda del mundo, ejemplo claro la Banca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *